Las personas acostumbran decir que el gusto no es objeto para discusión, pero, con toda la certidumbre, hay margen para lamentación. Hay gustos y gustos, o mejor, hay gustos y disgustos.
Gusto: Camisa de vestir adentro de los pantalones de vestir y cinturón
Disgusto: Camiseta adentro de la bermuda
Gusto: Traje de sastre
Disgusto: Traje de lino blanco
Gusto: Pantalones con zapatos
Disgusto: Pantalones con chinelas
Gusto: Pizza con queso
Disgusto: Pizza con zanahoria
Gusto: Parrillada con carne al punto
Disgusto: Parrillada con carne muy hecha
También puedo hablar sobre las cosas buenas que me dan gusto y de las cosas malas que me traen disgusto.
Gusto: Viajar
Disgusto: Volver
Gusto: Una buena película
Disgusto: Veloces y Furiosos
Gusto: Un buen vino
Disgusto: El dolor de cabeza
Gusto: Una playa vacía
Disgusto: Playa de la Enseada en fiestas de fin de año
Gusto: Vender un buen proyecto
Disgusto: No vender un buen proyecto
Gusto: Trabajar con buena gente
Disgusto: Trabajar con los chanchitos
Una otra manera de trabajar este tema es observando que, a veces, el gusto de alguien es el disgusto de otra persona.
Gusto: Copa de 70 para los brasileños
Disgusto: Copa de 70 para los italianos
Gusto: Copa de 82 para los italianos
Disgusto: Copa de 82 para los brasileños
Gusto: Campeonato Brasileño de 2009 para Daniel
Disgusto: Campeonato Brasileño de 2009 para Rafael y para mí
Gusto: Sex And The City para mi esposa
Disgusto: Sex And The City para mí
Disgusto: Chocar el coche para mí
Gusto: Chocar el coche para el dueño del taller
