domingo, 23 de mayo de 2010

Amigo es para Alertar

A continuación, un trecho de la carta que envié a un amigo colombiano que vendría al Brasil pasar sus vacaciones (aun cuando era vivo).

Estimado amigo Pablito Escolar,

Cuando supe que vendrías a mi querido país para pasar algunos días de tus vacaciones, analicé tu itinerario y llegué a conclusión que puede ser un poco mejorado.

Creo que el primero punto a ser cambiado es la primera semana en Rio de Janeiro. No comprendí porque quisiste quedarse en Morro do Alemão y no en Leblon, Ipanema o Copacabana. Sé que tienes mucha plata y que puedes pagar por una buena acomodación (me acuerdo de tu inmensa casa en Medellín). Ahora, si te gustas las alturas, entonces ¿por qué no escogiste Teresópolis? Otra opción, más alta aun, es el Parque Nacional do Itatiaia, donde está ubicado el Pico das Agulhas Negras, con 2.800m de altitud. Es un excelente sitio para hacerse caminadas y conocer lugares muy ricos. Pero no se olvide de traer algunas hojas de coca para mascar, porque la altitud te sacas el aire. Si tuviera alguna dificultad para conseguir estas hojas, me avise, porque tengo algunos amigos que conocen algunas personas que tienen alguno contacto con algunos peruanos que poden conseguirnos esto.




Tampoco comprendí que irás hacer en Campo Grande. La única atracción de esta ciudad es el presidio de seguridad máxima donde está encarcelado Fernandinho Beira Mar. Si quieres conocer el interior del país, entonces vas al Pantanal, donde hay una diversidad inmensa de fauna, muy interesante para ser conocida.



Ahora, Pablito, mi querido, ¿qué pasó en tu cabeza al querer quedarse en el barrio de Luz, en São Paulo? Es un barrio decadente, donde hay solamente un montón de viciados. ¿Quieres conocer la Pinacoteca? ¿Te gustarías asistir un espectáculo en la antigua estación Julio Prestes? Mira, cuando estuvieras en São Paulo, hago cuestión que se quedes en mi casa. Nada de hotel. Y, como será en un fin de semana, te haré compañía por todo tiempo. Conocerás los mejores restaurantes de la ciudad, las juergas de la noche y, como me pareció que tiene interés por el centro viejo de la ciudad , iremos a Pinacoteca, a la sala São Paulo y al Teatro Municipal.


Pablito, estarás de vacaciones, hay que divertirse mucho y tu itinerario original no me pareció nada divertido. Confías en tu amigo brasileño que no se arrepentirás.


Pero, el viaje no se concretizó… En aquella semana una cosa triste ocurrió: por lo que entendí, Pablito estaba arriba del techo de una casa en Medellín (arreglando la antena de la tele, creo), cuando fue atingido por ocho balas perdidas. Sabía que aquella región era un poquito violenta, pero creo que Pablito era muy desafortunado.

domingo, 2 de mayo de 2010

¡Despierta Argentina!



Al final, ¿por qué los argentinos se creen la mejor galleta del paquete? Tengo algunos conocidos de origen argentina y hasta ellos, por lo tanto que viajan, ya se dieron cuenta de que todos los argentinos piensan que son seres superiores. Bien, una cierta vez oí alguien decir que solamente los argentinos de la región cerca de Buenos Aires, inclusa la capital, tienen este comportamiento indecoroso. Como casi la mitad del pueblo argentino vive en esta región, me quedé más tranquilo al saber de esto, al final es sólo una pequeña parte de la populación…
¿Qué pasa con estos argentinos?, pienso… nadie sabe…

Vamos entonces a los granos:


Buenos Aires es, en mi opinión, si no la mejor, una de las mejores ciudades para se vivir en América Latina y creo que esto contribuya para que el pueblo que vive por allá sea tan presuntuoso. Pero tenemos otras ciudades bellas, como Rio, o organizadas, como Curitiba, y las personas que viven en estas ciudades están lejos de pensaren que son mejores que el resto de los latinoamericanos.

Argentina tiene hoy lo mejor jugador de fútbol del mundo. Pero Brasil ya lo tuve por casi diez veces. Ellos tuvieron Maradona, nosotros PELÉ. Ellos fueron campeones mundiales 2 veces. Brasil 5, Itália 4 y Alemania 3… Entonces, también no puede ser por cuenta del fútbol…

Argentina produce en la región de Mendoza algunos de los mejores vinos del mundo, pero Chile, con sus cepas maravillosas, ya superó, segundo especialistas, los productos argentinos. Además también tenemos vinos divinos en Francia, Italia y Portugal. No, no, no… no es esto…

¡La gastronomía! En Argentina se come muy bien. Hay una variación gastronómica muy grande y la calidad es un punto a considerar… Pero en São Paulo tenemos mucho más restaurantes, la misma variación gastronómica (o hasta mayor) y una comida de mucha calidad.

No sé… realmente, no sé…

En el pasado Argentina fue, durante alguno tiempo, el principal país de América Latina, con un nivel de desarrollo muy grande y una economía muy fuerte. Esto puede tener causado una sensación de superioridad en el pueblo argentino. Pero eses tiempos se pasaron. Ahora el país no está tan bien. La economía está rota y el crecimiento es uno de los menores de América del Sur. Creo que esté en el momento de los argentinos miraren su situación actual, bajar un poquito la nariz y cambiar su comportamiento.

El país es muy bueno, tiene muchas cosas interesantes y podría muy bien ganar mucho más con el turismo si las personas tuviesen un comportamiento más amistoso, más caliente, como en todos los lugares que exploran el turismo. ¿Por qué la mayoría de las personas se encantan con Santiago del Chile y no se encantan con Buenos Aires? La respuesta es simple: el pueblo chileno es mucho más simpático.

¡Despierta Argentina!

lunes, 22 de marzo de 2010

Mis Viajes



Tuve la oportunidad de hacer muchos viajes en mi vida, en momentos diferentes y con propósitos diferentes. Como me encanta viajar, cargo en mis memorias cada una de ellas y no me gustaría ofender a ninguna de ellas escogiendo otra como “la mejor”. Entonces escogí los viajes que tuvieron más importancia para mí:

- Los viajes para Echaporã (en la región de Marília) que hacia en mis vacaciones cuando era niño: Me marcó mucho porque estaban asociadas a mis vacaciones, entonces era lo que más aguardaba por todo el año.
Curiosidad: Todas las veces que veo la película “Mama Mia” me acuerdo de esos viajes porque mi prima tenía la colección completa de ABBA y mis primos y yo oíamos sus canciones todas las noches.
- Los viajes para Peruíbe e Itanhaem: Fueron los primeros viajes que hice solamente con amigos, cuando tenía entre 15 y 16 años.
- Los viajes para Águas de Santa Bárbara cuando estaba convirtiéndome en un jovencito, pero aún sin grandes responsabilidades, entonces pasaba los días andando en bici, jugando al fútbol o al voleibol y mirando las chicas por la ciudad.
- El viaje en coche para Olinda: Junté todas mis economías e hice mi primer viaje para el Nordeste con más 2 amigos. Más de 30 días de viaje en que conocí muchos y muchos sitios maravillosos.
- Año nuevo en Ubatuba, 1996: El primer viaje “soltero”, después de mis 18 años.
- Carnaval en Olinda, 1996: Primer carnaval en Olinda con dinero.
- Los viajes que hacía con mis amigos para el interior de São Paulo y Minas Gerais: Tiempos de mucha juerga.
- Belo Horizonte, 1996: La primera “Micareta” fuera de São Paulo
- Fortaleza, 1996: La mejor “Micareta” de que participé
- Carnaval en São Francisco do Sul (SC), 1997: Casi me morí en la carretera en Paraná, pero me gustó el mi primer viaje para el sur del país.
- Año nuevo en Boiçucanga, 1998: Mi primer viaje con Debora, hoy mi esposa.
- Año nuevo en Florianópolis, 1999: Cuando conocí Floripa con Debora.
- Año nuevo en Fortaleza, 2000: Ya conocía Fortaleza, pero de esta vez fue para las fiestas de fin de año con Debora y nosotros nos reímos mucho con nuestras aventuras y desventuras.
- Perú, 2000: Mi primer viaje internacional… un viaje muy especial.
- Año nuevo en Águas de Santa Bárbara, 2001: Mi primer viaje casado.
- Año nuevo en Florianópolis, 2002: Un viaje que hice en coche con mi mujer, mi hermano mayor, su esposa y su hijita (que también es mi ahijada) cuando la niña tenía 4 años y hablaba más que los 4 juntos.
- Año nuevo en Parati, 2003: Un viaje en que mi mujer y yo nos quedamos en una posada muy romántica… hacíamos sauna y, enseguida, buceábamos en las aguas frías de lo riachuelo delante de la sauna.
- Gonçalves, 2003: El viaje en que me convertí en un piloto de rally, pilotando mi Honda Civic por las calles de tierra de la ciudad, después de mucha lluvia.
- Año nuevo en Guarujá, 2004: Un viaje corto y fiestas tranquilas con la familia de Debora.
- Año nuevo en Buenos Aires, 2005: Mi primer viaje para Argentina. Debora y yo andamos mucho en este viaje.
- Año nuevo en Ubatuba, 2006: Alquilamos una casa muy linda en una playa buenaza, adonde pasé las fiestas con toda mi familia.
- Año nuevo en Piracaia (SP), 2007: Un viaje con toda mi familia en que nos quedamos en una casa que tenía su fin en la represa de Piracaia y adonde hacíamos algunos deportes acuáticos con ayuda de una lancha que llevamos para allá.
- Carnaval en Europa, 2007: Un viaje inolvidable, cuando conocí Portugal, España y Italia. Sin duda, el viaje en que más anduve.
- Chile, 2007: El viaje en que metí por la primera vez un esquí en mis pies y adonde conocí una gran productora de vinos.
- Año nuevo en Florianópolis, 2008: Un viaje muy gracioso, adonde mi mujer y yo nos quedamos accidentalmente en un hotel para maricones.
- Año nuevo en Flecheiras (Ceará), 2009: Un viaje romántico y tranquilo… hasta mi mujer tener un ataque alérgico.
- Vacaciones en New York, 2009: Mi primer viaje para EEUU, adonde conocí la más famosa ciudad del mundo y descubrí porque lo es.
- Año nuevo en Curaçau, 2010: Un viaje para conocer playas lindas, hacer buceo, beber mucho y entrenar Español (generalmente borracho).

¡Basta! Me cansé…

lunes, 22 de febrero de 2010

Roches, roches y más roches

Cuando intenté escoger un buen roche para socializarlo en mi blog, me deparé con un problema: ¿Cuál de ellos? Son tantos y tantos en mi larga vida… Así resolví que escogería un tema y que no hablaría de uno, pero de varios roches.

Y el tema escogido fue: El pez se muere por la boca.




Roche 1: Clásico
Estaba en una fiesta en que mis amigos del colegio y yo conmemorábamos 20 años de graduación cuando una de mis amigas llegó a la fiesta. Como ya estaba un poquito borracho y hablador, agarré la mano de la chica y la miré de ariba hacia abajo… pensé un poquito y solté la frase que me pondría en una situación delicada: “Mira esta chica, estaba embarazada y escondió la buena noticia… ¿Cuantos meses?” Noté en el mismo momento que había hablado una gran tontería. Miré alrededor y sentí el constreñimiento en el aire. La chica, muy sosa, me dijo que no estaba embarazada, mismo porque no tenía esposo y tampoco un novio, que estaba con un problema glandular y que había ganado algunos quilitos. Sin tener una idea mejor, le dije: “¡Qué bueno! Estaba me mordiendo de celos… ¿Vamos a bailar?”

Roche 2: Para romper relaciones
Aconteció en una cena de trabajo. Estábamos en un restaurante con muchos clientes, proveedores, colegas de trabajo y sus cónyuges. Había una persona que conducía el evento, hablando sobre los hechos de la empresa y siempre llamando a alguien para hacer un discurso. En mi mesa estaban tres personas conmigo, dos colegas de trabajo y un cliente muy reciente. No me gustaba uno de los hombres que haría un discurso en aquella noche. Era un viejo desafecto. Cuando llego la vez del tal hombre, no soporté y empecé a hablar las cosas malas que conocía a respecto del muchacho. Ya por la tercera crítica, el cliente que estaba sentado en mi frente me dijo: “Creo que me voy cambiar de mesa, porque no puedo continuar oyendo tantas tonterías sobre mi padre”.

Roche 3: El más clásico de todos
En verdad este roche es tan clásico que me permití hacerlo unas cinco veces…
Estoy llegando en el aparcamiento del restaurante o en un lava-coche y veo un chico poco arreglado en el sitio, paro el coche y entrego la llave del coche en sus manos diciendo: Vuelvo en dos horas. Entonces el chico me mira y dice: “¿Puedo aparcarlo en el garaje de mi casa?”. Y yo le pregunto: “¿Cómo así?”. Entonces él me explica: “No trabajo en este sitio, pero puedo quedarme con tu coche y devolverlo después… ¿Qué te parece?”

Roche 4: A veces podría me quedar calado
Estaba asistiendo a un juego de fútbol con mis amigos cuando ocurrió una substitución en uno de los equipos. Salió André Luiz y entró Cacildo Santos… ¿Cacildo Santos? ¿¡Cacildo!? Tal información me hizo reír sin parar, mientras gritaba ¿¡Cacildo!? ¿¡Cacildo!? ¿Qué madre sería tan mala a punto de poner el nombre del propio hijo de Cacildo? Y la contestación me fue dada por uno de mis compañeros: “Mi querida abuela, porque este es el nombre de mi tío.”

Pues, plagiando una persona que conozco… ¡Qué feo!


lunes, 8 de febrero de 2010

El Español y Yo

A mí me parece que el español es más que un simple idioma, es una clase de vida que me trae siempre la oportunidad de aprender los más variados e importantes enseñanza.

La Simplicidad
Cuando tuve la primera clase de verbos (regulares evidentemente), a mí me pareció que el Español era muy simple, al final era igualito al Portugués, pero cambiando el sonido del “J”, del “CH” e del “LL”. ¡Muy fácil!

La Pérdida de la Inocencia
Cuando conocí los verbos irregulares y sus variaciones en los varios tiempos verbales mi casa se cayó.

La Mala Educación
En la clase de imperativo tuve, en verdad, una clase de mala educación…
¿Como el mundo entero pide para un compañero cerrar la ventana? Simple:
“¿Podrías cerrar la ventana, por favor?”
¿Como un español pide para un compañero cerrar la ventana? Más simple aún:
“Cierra la ventana”
Realmente, sin ninguna pulidez...

Las Diferencias Sociales
“El primer libro”: Hay apócope
“El tercer libro”: Hay apócope
“El segundo libro”: ¡No hay nada! ¡Pobrecito del segundo! ¿No tiene derecho de tener un apócope?

La Importancia de Ser Económico
Tuve la oportunidad de descubrir que cuanto más avanzamos en el español, más económicos nos quedamos.
En español básico:
“Pon este bello sombrero en tu cabeza grande”
En español avanzado:
“Póntelo”

La Vuelta de la Inocencia Perdida
Sí, fue exactamente en la clase de acentuación que me fue tomado nuevamente por la inocencia. Aprendí las principales reglas para acentuación:
Palabras Agudas: Acentuar solamente las palabras terminadas en “n”, “s” o vocales (y yo pensé: “solamente tres casos… ¡fácil!”)
Palabras Graves: Acentuar solamente las palabras no terminadas en “n”, “s” o vocales (y yo pensé: “las mismas terminaciones, pero invertidas… ¡muy fácil!”
Palabras Esdrújulas: Siempre acentuadas ( y yo pensé: “¡fácil! ¡fácil! ¡fácil!”)
Palabras Sobresdrújulas: Siempre acentuadas, excepto los casos terminados en “mente” y cuyo adjetivo generador no son acentuados ( y yo pensé: “¡Jesús! ¡Es mucho más fácil que el Portugués! ¡Uhuuuuuuuuuuuu!)

El Fin de La Ilusión
No duró mucho mi ilusión… Las cosas jamás son tan fáciles como parecen en el comienzo. Y llegaron las primeras excepciones de la acentuación…
A veces tenemos dos grafías para la misma palabra, una con acento y otra sin acento, porque tenemos el sentido cambiado, como en el caso adverbio “más” y de la conjunción “mas”.

El Caos
Más acentos y todo se complicó…
“No entiendo cómo puedes ser tan tonto se eres tan viejo como yo”
¿¡¿¡La misma palabra, el mismo sentido y dos grafías?!?! ¡No puedo creer!

El Súbito Interés por La Historia
¿Cervantes?¿Quién fue el h.d.p. que fundó esta m. de instituto?



domingo, 31 de enero de 2010

Gustos y Disgustos

¿Qué hablar sobre gustos y disgustos? Puedo usar un tema como este para hablar de los gustos de las personas para vestirse, o de sus gustos para música, o aun sus gustos para comidas. Y donde hay gusto, hay disgusto…

Las personas acostumbran decir que el gusto no es objeto para discusión, pero, con toda la certidumbre, hay margen para lamentación. Hay gustos y gustos, o mejor, hay gustos y disgustos.
Gusto: Camisa de vestir adentro de los pantalones de vestir y cinturón
Disgusto: Camiseta adentro de la bermuda

Gusto: Traje de sastre
Disgusto: Traje de lino blanco

Gusto: Pantalones con zapatos
Disgusto: Pantalones con chinelas

Gusto: Pizza con queso
Disgusto: Pizza con zanahoria

Gusto: Parrillada con carne al punto
Disgusto: Parrillada con carne muy hecha

También puedo hablar sobre las cosas buenas que me dan gusto y de las cosas malas que me traen disgusto.

Gusto: Viajar
Disgusto: Volver

Gusto: Una buena película
Disgusto: Veloces y Furiosos

Gusto: Un buen vino
Disgusto: El dolor de cabeza

Gusto: Una playa vacía
Disgusto: Playa de la Enseada en fiestas de fin de año

Gusto: Vender un buen proyecto
Disgusto: No vender un buen proyecto

Gusto: Trabajar con buena gente
Disgusto: Trabajar con los chanchitos

Una otra manera de trabajar este tema es observando que, a veces, el gusto de alguien es el disgusto de otra persona.

Gusto: Copa de 70 para los brasileños
Disgusto: Copa de 70 para los italianos

Gusto: Copa de 82 para los italianos
Disgusto: Copa de 82 para los brasileños

Gusto: Campeonato Brasileño de 2009 para Daniel
Disgusto: Campeonato Brasileño de 2009 para Rafael y para mí

Gusto: Sex And The City para mi esposa
Disgusto: Sex And The City para mí

Disgusto: Chocar el coche para mí
Gusto: Chocar el coche para el dueño del taller

domingo, 17 de enero de 2010

Un hombre es lo que come

Las personas acostumbran decir que un hombre es lo que come, pero creo que esto no es una verdad absoluta y, por lo tanto, no me preocupo mucho con esta afirmación y puedo argumentar en contra de ella.

Cuando era muy chico, alrededor de mis 10 meses, estaba de vacaciones (creo que las primeras vacaciones de mi vida) con mi familia en una ciudad del litoral de São Paulo, pero que no me acuerdo el nombre, al final era solamente un bebé. Bien, en este viaje mi papá y yo nos divertíamos mucho con castillos de arena, él haciendolos y yo destruyendolos. En una cierta ocasión, mi papá hizo un castillo muy especial en una playa con arena muy limpia y a mí el castillo me pareció muy grande y apetitoso. Después que acabó la magnífica construcción, mi papá se fue a lavarse en el mar y así que se distanció un poquito, no tuve duda y probé el sabor de aquel maravilloso castillo… y creo que estaba muy bueno, porque en una cuestión de segundos me comí casi la mitad del castillo. Sí, ¡es mucha arena! Y si un hombre es lo que come, creo que me habría convertido en un ladrillo, pero me seguí de carne y hueso.

Y puedo decir más. En una fase de su vida, uno de mis hermanos comía solamente huevos. Huevo en el almuerzo y huevo en la cena. ¿Qué pasó? ¡Nada! Si hubiese la menor verdad en ese dicho, mi hermanito sería hoy una tortilla.

Otro punto, cuando tenía 16 años tuve que hacer una dieta cargada en proteínas. En esta época comía mucha carne molida y, por Dios, no me transformé en una hamburguesa. Así como a mi mamá, que siempre le encantó comer maíz, jamás se hizo una humita. Y mi papá parecía una hormiga, comió azúcar (en forma de dulce, claro) por toda la vida y está lejos de ser una raspadura.

Bien amigos, contra los hechos no hay argumentos, así que, pueden comer lo que han querido, porque un hombre es lo que es y creer que es lo que come es pura tontería... tal vez la única excepción, y que ven a confirmar esta regla, sea un muchacho que trabaja conmigo y que le gusta mucho los zapallos. Primero su cabeza tomó la forma de zapallo y ahora todo su cuerpo está a transformarse…